11.9.07

hoy me he levantado de tu piel
deslizándome como una gota
de agua o de sudor, no sé...
agujetas en los labios y la lengua
de beber de tu deseo, resaca
de mareas de sudor y...
vuelta a empezar, como ayer
y todos los días que no sé
si te voy a ver o si vas a ser lo último que vea
antes de morir matando,
de si morirás conmigo o esta vez no.

Conmigo van tormentas de pasión y lágrimas.
Sordas ansias de aventura,
y de puertos soleados de domingo.
Crestas de olas de espuma
de rabia de derrota de batallas
de una guerra de guerrillas
contra todo y contra todos.

Compro sueños apaleados
que caducan cuando los abro, cuando cierro los ojos,
cuando abro mi pecho.
Y elaboro ese veneno exquisito
que os mata y me deja solo en el mundo,
aunque tal vez alguien más sobreviva.

Casi siempre me niego a escribir.
Miento, no escribo. no me gustan
mis palabras vulgares que no sirven
para expresar lo más elevado y lo más bajo
de mi cabeza y de mi sexo.

24.10.05

frío

todas las cosas que me contabas
en tu habitación toda de blanco,
de frío invierno castellano.

qué pequeños éramos, qué pequeños
nos veíamos, sólos, asustados,
ansiosos, sedientos, trémulos.

nos creíamos invisibles
a los dioses y a los hombres,
y nos salieron alas, ¿recuerdas?

tampoco nunca nos quisimos ni
nos necesitamos ni nos amamos
ni nos echamos de menos ni
nos sentimos celos. sin embargo,
sí que nos odiamos, ¿recuerdas?

nos vendamos los ojos,
nos dimos la espalda
y nos dijimos adiós

31.8.04

a veces

A veces pienso que una joya
o la piedra mas preciosa
nunca encuentran su gemela.
A veces símplemente nadie baja
a buscarlas al fondo de una mina.

A veces nado tan profundo
que allí no hay nadie,
ni sirenas, ni tesoros
ni peces,
ni nada.
A veces me quedo
flotando como un náufrago
pero nadie viene a recogerme,
ni me ven,
ni me oyen.

A veces vuelo tan alto
que ya no sé bajar de allí
y casi no veo el suelo
ni el cielo
ni nada

27.2.04

Muchas veces he querido
navegar hacia ti, hacia tus costas,
libre, despreocupado;
tumbarne cara al sol en mi balsa de madera
y dejar pasar las horas, y las lunas
hasta llegar a tu playa.
A veces he pensado
en echar a andar, dejarlo todo
hasta encontrarte.
Quien sabe cuando,
donde, o si ya
te habras cansado de esperarme.

Siento que el tiempo se me acaba
que mi balsa se pudre y hay fronteras
que cierran los caminos.
Pienso que tal vez no existas,
o que ya te encontre y ya te perdi.

Pero hay tantos rincones secretos
en los barrios viejos de las ciudades;
tantas puestas de sol desperdiciadas,
tantas noches, tanto vino, tanta musica,
y te echo tanto de menos,
que no puedo pensar sino en buscarte
por si acaso me estuvieras esperando.



21.2.04

Mis ojos te muerden
y besan tu cuerpo desnudo;
mis ojos te pellizcan
y traviesos, te acarician.
Siente el aliento de mis ojos sedientos
por beber de tu cuerpo.

Con mi boca te observo,
te busco, te dibujo.
Recorro tu cuerpo de arriba abajo,
atento a los detalles, parpadeando.
Mi boca lanza un guiño a tu ojo complice;
te escudriña, te radiografia, te reconoce,
te sonrie.

26.12.03

a veces pasas por esa puerta
y te estremeces y no sabes por qué.
No entras, pero la has visto,
es la puerta.
Sabes qué hay y eso basta.
Pasas de largo pero su recuerdo
te sigue, todo el día.
Algo se cierra dentro de ti,
una puerta que no puedes abrir.
Mañana, tal vez pasado mañana
la olvides. Y tu vida se llene
de puertas abiertas.
Hoy, para qué seguir,
qué se puede esperar de mí

Tal vez tú, a quien no conozco,
puedas ayudarme a olvidar
tantas cosas que quedaron,
que ya no sirven, y abrir
mundos, mares, cielos en mí
que ahora no están, no los hay.
Tal vez una sonrisa me dibuje
un atardecer nuevo y especial
sin dolor de alma por fin, sin heridas
que no merezco, en mi espalda.

Ojalá tú seas lo que busca mi alma
maltrecha y fatigada, confundida,
simplemente tus ojos claros sinceros
alimenten los míos secos de mirar al sol
mientras los quema, sosieguen mi aliento
sincopado, devuelvan vida a mi sonrisa
en otro tiempo luminosa, abriendo
puertas de luz, de viento, de amor,
de vida, de risa, amistad y pasión.
para Iván:


por la ventana de mi casa
entran reflejos de la calle
la lluvia, coches que pasan,
el aire que cruje los cristales.

olores cotidianos de vida
sin más, sin sentido
personas desconocidas,
voces, risas, ladridos.

sintiéndome tan ajeno,
soñando, desde mi jaula,
algo triste, pero sereno,
pensando, sin hacer nada.

solo a veces, una idea
me ilumina en mi letargo.
Y me esfuerzo en retenerla
y escribirla, sin embargo...

Solo veo, escucho, huelo
aquí me quedo esperando
incapaz de alzar el vuelo,
siempre, siempre soñando.


29/4/2003